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martes, 21 de septiembre de 2010

Jean-Marie Gustave Le Clézio en actividades FIL Guadalajara

El autor francés Jean-Marie Gustave Le Clézio abrirá las actividades del Salón Literario de la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, donde compartirá parte de su vasta obra y el pensamiento que en 2008 le valieron el Premio Nobel de Literatura.

La FIL Guadalajara recordó que la Academia Sueca llamó a Le Clézio el escritor de la ruptura, de la aventura poética y de la sensualidad extasiada, investigador de una humanidad fuera y debajo de la civilización reinante”. Le Clézio es autor, entre otros libros, de “La cuarentena”, “Desierto”, “El pez dorado” y “La música del hambre” (todos publicados en español por Tusquets Editores).

Nacido el 13 de abril de 1940, en Niza, Francia, Le Clézio ha tenido especial interés por México, lo
que lo llevó a vivir aquí en la década de los 70 y a cursar un doctorado sobre la historia antigua de este país en la Universidad de Perpignan. Ese interés también fue plasmado en libros como “El sueño mexicano” o “El pensamiento interrumpido”, “La biografía Diego y Frida” y “La novela Urania”.

Como parte de su visita a Guadalajara, Le Clézio estará presente en la ceremonia inaugural de la FIL el próximo 27 de noviembre, donde la autora mexicana Margo Glantz recibirá el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2010.

Al día siguiente, al mediodía, en el Auditorio Juan Rulfo, acompañado por el historiador Jean Meyer, Le Clézio abrirá el Salón Literario con la conferencia magistral “La literatura intercultural”, al término de la cual firmará libros.

En su discurso de recepción del Nobel, en diciembre de 2008, Le Clézio dijo que la lengua es el invento más extraordinario en la historia de la humanidad: está antes de todo y hace posible compartirlo todo”. “Sin lenguaje no habría ciencia, no habría tecnología, ni ley, ni arte, ni amor; los escritores están al servicio del lenguaje: lo celebran, lo perfeccionan y transforman, porque el lenguaje vive a través de ellos y por ellos, y acompaña todas las transformaciones sociales y económicas de su época”.

Con su visita, Jean-Marie Gustave Le Clézio se suma a otros premios Nobel de Literatura que han participado en la FIL de Guadalajara, como William Golding, Gabriel García Márquez, José Saramago, Toni Morrison, Nadine Gordimer y Gunter Grass, quien en 1999 estuvo presente en la FIL mediante una videoconferencia.

viernes, 18 de junio de 2010

Fallece a los 87 años José Saramago

Fuente: El PAÍS

El escritor fue el primer premio Nobel en lengua portuguesa


El escritor portugués y Premio Nobel José Saramago ha muerto en torno a la una menos cuarto de la tarde hora canaria (dos menos cuarto hora peninsular) a los 87 años en su residencia de la localidad de Tías (Lanzarote). El autor de 'La balsa de piedra' fue poeta antes que novelista de éxito y antes que poeta, pobre. Unido el periodismo a esos otros tres factores (pobreza, poesía y novela) se entenderá la fusión entre preocupación social y exigencia estética que ha marcado la obra del único Premio Nobel de la lengua portuguesa hasta hoy. En 1998, el máximo galardón literario del planeta reconoció a un hijo de campesinos sin tierra que había nacido en 1922 en Azinhaga, Ribatejo, a 100 kilómetros de Lisboa. Tenía tres años cuando su familia emigró a la capital, donde las penurias rurales se tornaron en penurias de ciudad. Así, el futuro escritor se formó en la biblioteca pública de su barrio mientras trabajaba en un taller después de abandonar la escuela para ayudar a mantener una casa en la que ya faltaba su hermano Francisco, dos años mayor que él y muerto poco después del traslado.

Las pequeñas memorias (editadas en España por Alfaguara, como el resto de su obra desde que abandonara Seix Barral) es el título que Saramago puso al relato de una infancia que siempre tuvo un pie en la aldea de la que había emigrado. Su novela Levantado del suelo (1980) cuenta las peripecias de varias generaciones de campesinos del Alentejo. No fue su primera novela pero sí la que supuso su primera consagración después de que Manual de pintura y caligrafía rompiera en 1977 un silencio de casi 30 años. Eran los que habían pasado desde la aparición de Tierra de pecado, su verdadero, aunque poco exitoso, estreno como novelista. En esas tres décadas Saramago había trabajado como administrativo, empleado de seguros y de una editorial; se había casado y divorciado de su primera esposa, publicado tres libros de poemas, ingresado en el Partido Comunista -clandestino durante la dictadura de Salazar- y, sobre todo, consagrado como periodista.
Levantado del suelo siguió Memorial del convento, en 1982, y dos años más tarde El año de la muerte de Ricardo Reis. Centrada en la figura del heterónimo de Fernando Pessoa, el gran poeta del Portugal moderno, la novela es un intenso retrato de Lisboa de la mano de un poeta imaginario que, igual que pasó nueve meses en el vientre materno, ha de pasar un tiempo equivalente desde la muerte del hombre que lo creó antes de desaparecer definitivamente. La fama internacional le vino a Saramago precisamente con esta novela escrita con una rara intensidad poética que había sabido asimilar todas las lecciones de la narrativa moderna. En una conferencia pronunciada por esos mismos años 80 solía recordar el consejo que él mismo solía dar a los lectores que decían no entender bien sus libros por las mezclas de voces y la ausencia de marcas convencionales en los diálogos: "Léalos en voz alta". Funcionaba.
En ese tiempo, la actividad de Saramago se vuelve frenética. Una laboriosidad que le ha acompañado hasta su muerte con la escritura incansable de novelas, diarios, obras de teatro y hasta un blog. Tras la fábula iberista La balsa de piedra (1986), en la que España y Portugal se desgajan literalmente del continente europeo y se lanzan a flotar sobre el Atlántico, llegaron Historia del cerco de Lisboa (1989) y El evangelio según Jesucristo (1991). Su visión heterodoxa del mesías cristiano levantó una polémica que arreció cuando el gobierno de su país se negó a presentar el libro al Premio Literario Europeo. Herido con aquel gesto, Saramago se instaló en Lanzarote con Pilar del Río, su segunda esposa y nueva traductora. La misma polémica de tintes religiosos se reprodujo en 2009 al hilo de la publicación de una novela considerada hiriente por la jerarquía católica lusa, Caín. Meses antes, el escritor se había visto envuelto en otro rifirrafe. Esta vez en Italia: su editorial de siempre, propiedad de Silvio Berlusconi, se negó a publicar El cuaderno, un libro basado en el blog del escritor, que no ahorraba en él críticas al primer ministro italiano.
La publicación en 1995 de Ensayo sobre la ceguera, el relato de una epidema que convierte en ciegos a los habitantes de una ciudad -Fernando Meirelles la llevó al cine en 2008 con Julianne Moore como protagonista- abrió una nueva etapa en la obra de José Saramago. Novelas como La caverna, El hombre duplicado, Ensayo sobre la lucidez o Las intermitencias de la muerte llevan al terreno narrativo reflexiones sobre el consumo, la sociedad de masas, el sistema democrático o la idea de la muerte. Muchas de ellas parecen nacidas de una pregunta: "¿qué pasaría si?" Si la gente votase masivamente en blanco en unas elecciones, si alguien decidiese vivir al margen de la economía capitalista, si se encontrasen dos hombres totalmente idénticos. Otra de esas preguntas era qué pasaría si la gente dejase de morir. José Saramago sabía que había cosas que sólo suceden en la imaginación crítica de un escritor de novelas.